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Restaurante Le Cocó Madrid : Chueca se moderniza (más)

Hacía ya tiempo que no íbamos por Chueca y la verdad es que mes a mes los cambios de este moderno barrio de Madrid son cada vez más apreciables. ¡da gusto pasear por sus calles y contemplar sus escaparates y lo variopinto de su gente y los que la visitan! Todavía nos acordamos, en los años 80 y principios de los 90 cuando su conocida Plaza era un mercado al aire libre de droga nada recomendable para visitar de noche. Hoy sin embargo, Chueca se ha convertido en un imprescindible de la vida nocturna – y por qué no diurna- de este Madrid que tanto nos apasiona.

Habíamos oído hablar de Le Cocó en algún blog y alguna de las revistas de moda, esas mismas que puedes leer en sus mesas mientras tomas algo. Se perdió la costumbre de comprar el periódico y alguna revista en los bares. Cuando Starbucks abrió sus puertas en España , recuerdo que era muy agradable tomarse un café mientras leías los periódicos del día en sus agradables sofás… hoy ya se ha convertido en una franquicia generalizada, impersonal y poco apetecible …

Pero hablemos de este nuevo local en Chueca. El nombre es muy llamativo, aunque en nuestro especial gusto nos parezca poco apropiado para Madrid, pero viendo el aire de bistrot francés que pretende reproducir, encaja a la perfección. Lo primero que te llama la atención es la amabilidad de su personal; qué agradable es que te reciban con una sonrisa y qué fácil es el hacerlo: aquí lo cumplen con creces y están atentos en cada momento a lo que puedas necesitar.

La decoración es de esas que llama la atención desde la calle. Está muy lograda e invita a entrar desde su fachada. Una gran barra preside el salón principal, donde las sillas de metal o de tela todas ellas diferentes rodean sus mesas de madera amplias; luces estratégicamente situadas que aportan cierta intimidad, y el gran error que se repite en muchos de estos sitios: algunas lámparas con luz blanca que sobran completamente o están colocadas a destiempo… Entendemos perfectamente la necesidad ecológica de usar bombillas de bajo consumo, pero por favor, es importante también conservar la estética y huir completamente de la luz poco cálida y fría, más apropiadas para una cocina, un baño o un polideportivo… Existen luces ecológicas con mucha más calidez y no tan frías ni distantes.

La carta es sencilla y llena de platos apetecibles. Es una pena que con la decoración tan cuidada del local se pierdan detalles tan sencillos como traerte una carta sin que el papel donde aparecen los platos esté manchado y arrugado por el paso del tiempo. Pero vamos al alimento. Lo primero que nos llamó la atención y que nos pareció una genial idea es que como aperitivo te traen un cubo de madera con mantequilla holandesa y distintos panes con los que untar hasta perder el gusanillo del hambre. Platos más bien clásicos, con poca o nula elaboración artificial ni artificiosa. La cocina es muy aceptable, en línea directa con el precio de sus platos , pero creemos que con los tiempos que corren deberían cuidar mucho más sus materias primas. Unos entrantes con raciones abundantes y bien cocinados y unos segundos algo más mejorables: El cliente madrileño se ha vuelto cada vez más exigente , y no pasa por pedir una hamburguesa de 14 euros (también es verdad que es el plato más caro de la carta) y que las patatas fritas sean congeladas y refritas, como fue nuestro caso. Algo tan básico como unas buenas patatas fritas deben ser hechas en el día. Y la calidad de la carne de Buey y del pan también podrían mejorarse, probablemente sin bajar su margen económico. Una buena búsqueda de proveedores o un buen mercado , deberían poder solucionar rápidamente el tema.

La carta de postres es atractiva , pero fallan en la presentación. Pedimos un coulant de chocolate con helado de vainilla y no terminó de convencernos ni su sabor, ni mucho menos su nula o descuidada presentación, con un pegote literal de vainilla sobre el coulant. Seguro que el rodaje en la cocina les hace mejorar muchos de estos detalles gastronómicos por los que la gente ya no perdona.

Así que, como el local merece la pena , está lleno de gente guapa del barrio y de fuera de él, el personal es encantador, la carta tiene muy buen precio y calidad aceptable (seguro que mejoran las materias primas y la presentación de sus platos) y la decoración es muy acogedora y original , estamos seguros que animará a que muchos madrileños salgan de sus casas y se animen a recorrer Chueca y disfrutar de nuevos sitios como éste.

Le Cocó
C/ Barbieri,15
28004 Madrid . Tel.: 91521 99 55
Precio Medio : 25 / 30 euros. 

P.d.: Tras escribir el post se han puesto en contacto con nosotros muy amablemente desde el restaurante para asegurarnos que las patatas fritas no son congeladas. Sentimos el error, y estamos seguros que tendremos ocasión para ir a probarlas de nuevo . ¡agradecemos que se hayan preocupado y nos hayan escrito, eso es que tienen ganas de mejorar y en Madrid and You eso lo valoramos mucho!

Acerca de: Diego Antoñanzas de Toledo

Fundador y emprendedor ilusionado en Madrid and You. Instagram @oidoenlacena

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