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Restaurante la Buena Vida en Madrid: comer bien, vivir mejor

Salimos de un encuentro en el  hotel más de moda hoy en Madrid, el Only You,  y no sabíamos dónde acudir a cenar algo, así que uno de nuestros acompañantes nos dirigió con mucho acierto hacia La Buena Vida, que aunque habíamos oído hablar de él, nunca tuvimos el momento para visitarlo. Nos encanta descubrir sitios de casualidad, y en esta ocasión, seguro que caeremos más veces en su tentativo y agradable espacio, que acumula más de 10 años de existencia en nuestro querido Madrid.

El restaurante no es ni grande ni pequeño, lo suficiente como para sentirte acogido en un entorno agradable con un buen ambiente especialmente en su faceta nocturna. Pocas mesas en el comedor del fondo y una barra bien ordenada a la derecha del local  desde la que te atiende Elisa muy amablemente nada más cruzar la puerta. Tuvimos la suerte de encontrar una mesa para cuatro vacía a pesar de ser un jueves noche, día en el que “se calientan” los restaurantes de Madrid.  Les indicamos que tan sólo queríamos picar algunos platos, y aunque su especialidad es “la comida larga de tres platos” no pusieron inconveniente e hicieron todo lo posible para que disfrutáramos desde el primer segundo de su gastronomía y de su ambiente. Carlos (socio y maestro en la cocina) nos ofreció los platos del día fuera de carta , y algo curioso y muy de agradecer, es que nos indicaba también los precios de los mismos, algo que especialmente con los platos caros se debe de tener en cuenta con los tiempos que corren.

restaurante la buena vida madridPedimos 3 platos para compartir y a diferencia de otros sitios, nos los emplataron con una presentación impecable. Está claro que La Buena Vida cuida infinitamente la materia prima, puesto que la calidad de sus ingredientes y su cuidada elaboración permite saborear y apreciar los sabores naturales de sus platos, a diferencia de otros restaurantes que se definen como más modernos y donde unos sabores anulan por completo a los otros. Probamos los 3 atunes, con un sabor bien diferenciado y en su justo punto cada uno (tataki, plancha y tartar) , unos salmonetes desespinados a la plancha fabulosos y unos níscalos con patatas en guiso difícil de describir pero realmente bueno. Como si no fuera suficiente, rematamos con una tarta de queso de la que no quedó ni una miga.

No pedimos vino, pero por lo que comentaban, tienen una buena carta con precios razonables y curiosidades que merecerá la pena probar en una nueva visita en la que volveremos a disfrutar de la buena vida. Nada como saber comer para vivir mejor.

Restaurante la Buena Vida.

C/ Conde de Xiquena, 8. Madrid. Teléfono.: 915 31 31 49 (imprescindible reserva)

Precio medio: 50 euros

Cierra los domingos y los lunes.

Acerca de: Diego Antoñanzas de Toledo

Fundador y emprendedor ilusionado en Madrid and You. Instagram @oidoenlacena

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